Salí de A Laxe a las 8 de la mañana, aunque tuve una noche regular y me desperté con mareos y dolor de cabeza. A pesar de mi estado de salud, se podía ver la ilusión en mi rostro al emprender la ruta. El sol brillaba durante los últimos 48 km y fuimos muy rápidos, alcanzando una velocidad máxima de 47 km/h en grandes bajadas.
A falta de 10 km, mi ángel llamada Carmen me esperaba preocupada en el albergue de Carmiña, Reina Lupa. A pesar de mis mareos y dolor de cabeza, me cuidaron ofreciéndome todo lo disponible en su establecimiento. Después de tomar un paracetamol, continuamos con la subida del río.
Fue una subida de 6 km al 5% de inclinación, que nos llevó hasta las puertas de Santiago. Después de casi 4 horas dándole duro, movido por la emoción y los nervios, llegamos alrededor de las 12 al Obelisco del Obradoiro. Allí me esperaban mi amigo César, mi amigo Fabián y su pareja Diana, así como mi súper madre y mi ángel de la guarda durante esta aventura, Carmen. En sus rostros también se notaba la emoción, y quizás algunas lágrimas de felicidad caían.
Estoy muy contento de haber superado este reto, y debo un 95% de mi logro a la ayuda especial de Carmen María Ayuso, a quien le estaré siempre agradecido. Ayer no lo pensaba, pero hoy ya estoy pensando en el próximo desafío.
Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos por las innumerables muestras de apoyo que he recibido a lo largo de esta increíble aventura. Cada mensaje de aliento, cada palabra de ánimo y cada gesto de apoyo han sido un verdadero regalo para mí. Me llena de alegría y gratitud saber que he contado con el respaldo de tantas personas durante este desafío.
Quiero disculparme si no he podido responder personalmente a cada mensaje y muestra de apoyo que he recibido. Ha sido abrumador y no he tenido suficiente tiempo y energía para dar respuesta a todos. Sin embargo, quiero que sepan que cada mensaje ha sido leído y ha significado mucho para mí.
Una vez más, gracias a todos por estar ahí, por animarme y por formar parte de esta increíble experiencia. Su apoyo ha sido fundamental en mi camino hacia Santiago de Compostela. ¡Gracias de todo corazón!