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Autor: gestor

Día 6. Córdoba-Alcaracejos

La mañana amaneció nublada y agradable, ideal para recorrer kilómetros. A pesar de comenzar con buen ritmo, los estragos del maltrato sufrido por la bici ayer empezaron a notarse. Cerca del kilómetro 30, el camino se deterioró, convirtiéndose en un sendero y luego en un gran surco por donde corría el agua. Por suerte, una pareja inglesa que también iba de peregrinos nos ayudó a cruzar este obstáculo. El resto del camino transcurrió sin complicaciones, aunque fue largo. Hoy, finalmente, descanso en casa, contento de haber superado otro desafío en mi viaje.

Día 5. Baena – Córdoba

Hoy me levanté con muchos ánimos, pensando en dormir en mi capital. Todo iba muy bien, faltaban solo 26 km y era las 12:15. Sin embargo, me encontré con un camino de solo 6 km, pero con un surco central formado por el agua de lluvia de las últimas semanas, que alcanzaba más de 30 cm de profundidad. Esto causó que volcara la bicicleta en 11 ocasiones, perdiendo así 2 horas de tiempo. Terminé la jornada exhausto, a las 15:40. Fue un día duro y desafiante, pero a pesar de los contratiempos, logré avanzar hacia mi destino final.

Día 4. Moclín – Baena

Hoy ha sido un día lleno de aventuras. Comenzamos la mañana con frío y, justo al salir, un pequeño percance: me desvié por un camino que se fue deteriorando gradualmente hasta que me vi obligado a dar media vuelta y sacar la bicicleta de una zanja. Después de recuperar el rumbo, el sol comenzó a calentar intensamente. A pesar de todo, recorrimos 82 km adicionales y continuamos hacia la meta final. Sin duda, una jornada llena de emociones y desafíos, pero siempre avanzando hacia nuestro objetivo.

Día 3. La Peza a Moclín

Hoy por la mañana nos enfrentamos a un desafío de 62 km, con una temperatura fresca al inicio. Desde el principio, subimos un puerto de montaña, con la curiosa anécdota de que el equipo Movistar nos adelantó con su coche detrás. Esos son máquinas en la carretera. Luego, descendimos con cierto temor para cruzar Granada y dirigirnos a nuestro destino para disfrutar de un almuerzo en Olivares antes de volver a la rutina. El calor empezaba a apretar y nos quedaba la exigente subida a Moclín, 11 km de ascenso sin descanso, haciéndonos detener a mitad del trayecto para recuperar energías. Ahora, ya estamos pensando en la etapa de mañana y en el cambio de provincia que nos aguarda.

Día 2. Abla – La Peza

Hoy fue un día realmente duro y agotador, especialmente debido al intenso calor y la dificultad del terreno. Avanzamos con determinación, sorteando obstáculos que incluían el cruce de dos cauces de ríos secos, lo que añadió un desafío extra a nuestra travesía.

A pesar de sentir ciertos nervios por la etapa que nos espera mañana, seguimos adelante con firmeza y perseverancia. Cada paso nos acerca más a nuestro objetivo, y aunque el camino sea difícil, sabemos que cada desafío nos hace más fuertes.

Día 1. Almería – Abla

Hoy tuve el placer de compartir un desayuno con antiguos compañeros de la mítica DCC 10, entre ellos el cabo 1 Morena y el cabo Cevallos. Posteriormente, tuve el privilegio de conocer a un gran amigo como José Antonio López. ¿Qué más se puede pedir en un día así? A pesar del calor sofocante y la ruta empinada, cada momento fue una experiencia invaluable. Ahora, con 70 km menos por recorrer, siento que cada paso me acerca más a mi destino y a nuevas aventuras por descubrir.

Día 12

Salí de A Laxe a las 8 de la mañana, aunque tuve una noche regular y me desperté con mareos y dolor de cabeza. A pesar de mi estado de salud, se podía ver la ilusión en mi rostro al emprender la ruta. El sol brillaba durante los últimos 48 km y fuimos muy rápidos, alcanzando una velocidad máxima de 47 km/h en grandes bajadas.

A falta de 10 km, mi ángel llamada Carmen me esperaba preocupada en el albergue de Carmiña, Reina Lupa. A pesar de mis mareos y dolor de cabeza, me cuidaron ofreciéndome todo lo disponible en su establecimiento. Después de tomar un paracetamol, continuamos con la subida del río.

Fue una subida de 6 km al 5% de inclinación, que nos llevó hasta las puertas de Santiago. Después de casi 4 horas dándole duro, movido por la emoción y los nervios, llegamos alrededor de las 12 al Obelisco del Obradoiro. Allí me esperaban mi amigo César, mi amigo Fabián y su pareja Diana, así como mi súper madre y mi ángel de la guarda durante esta aventura, Carmen. En sus rostros también se notaba la emoción, y quizás algunas lágrimas de felicidad caían.

Estoy muy contento de haber superado este reto, y debo un 95% de mi logro a la ayuda especial de Carmen María Ayuso, a quien le estaré siempre agradecido. Ayer no lo pensaba, pero hoy ya estoy pensando en el próximo desafío.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos por las innumerables muestras de apoyo que he recibido a lo largo de esta increíble aventura. Cada mensaje de aliento, cada palabra de ánimo y cada gesto de apoyo han sido un verdadero regalo para mí. Me llena de alegría y gratitud saber que he contado con el respaldo de tantas personas durante este desafío.

Quiero disculparme si no he podido responder personalmente a cada mensaje y muestra de apoyo que he recibido. Ha sido abrumador y no he tenido suficiente tiempo y energía para dar respuesta a todos. Sin embargo, quiero que sepan que cada mensaje ha sido leído y ha significado mucho para mí.

Una vez más, gracias a todos por estar ahí, por animarme y por formar parte de esta increíble experiencia. Su apoyo ha sido fundamental en mi camino hacia Santiago de Compostela. ¡Gracias de todo corazón!

Día 11

Anoche en Ourense fui recibido por José Antonio Quintas, Vicepresidente de la Asociación del Camino de Ourense, y su esposa Carmen. Tuvimos una conversación muy agradable con ellos, y José Antonio se encargó de gestionar parte de mis alojamientos en esta provincia. Estoy muy agradecido por su ayuda y hospitalidad.

En el albergue de Ourense nos encontramos con un grupo de peregrinos de la Asociación Insomnio Familiar Fatal de Jaén. Están realizando el Camino Mozárabe para dar a conocer esta enfermedad. Ayer dedicaron una etapa en video a mí y me trataron con mucho cariño y admiración. Son personas luchadoras que recorrerán más de 1500 km. Pueden obtener más información sobre su asociación en el enlace: https://www.facebook.com/insomniofamiliarfatal

Ahora, sobre la etapa de hoy. Salí de Ourense con destino a Laxe, recorriendo 56 km con un desnivel de 8 km. El clima fue favorable y el terreno presentaba subidas y bajadas constantes.

Antes de partir de Ourense, tuve la oportunidad de conocer a Ramón Fernández. Ramón es una persona multifacética que se dedica a diversas actividades relacionadas con el Camino. Además de fotografiarlo, imparte charlas sobre el camino y es docente colaborador en la Universidad de la Experiencia. Recientemente ha realizado una película titulada «12 no Camiño», la cual presentará próximamente.

El albergue de Laxe es enorme a pesar de estar ubicado en un pueblo pequeño. Me asignaron una habitación adaptada, lo cual es muy conveniente. Esta tarde recibí la visita de Daniel, miembro de la asociación Peregrinos Dezae, de una localidad cercana llamada Lalín. Daniel me brindó su apoyo y estuvimos conversando sobre el camino y nuestras experiencias.

Estoy agradecido por el apoyo y la amabilidad que he recibido a lo largo de mi viaje, tanto de las personas que he conocido en el camino como de aquellos que están involucrados en asociaciones y organizaciones relacionadas con el mismo.

Día 10

Salí alrededor de las 8:00 a.m. y nos detuvimos a desayunar antes de comenzar la ruta. El día estaba fresco, incluso diría que frío, especialmente en las primeras horas. Después de recorrer aproximadamente 20 km, me adentré en una niebla densa que me obligaba a detenerme cada 400 metros para limpiar mis gafas. Afortunadamente, la niebla se disipó más adelante, pero el ritmo y las cuatro subidas a altos de montaña, con altitudes que oscilaban entre los 1399 metros y los 989 metros, me dejaron exhausto.

A falta de 12 km para completar los 107.5 km de la ruta, decidí descansar un momento. Sin embargo, cuando Carmen llegó y propuso que fuéramos a comer o que continuara, decidí seguir adelante con los últimos 11 km hasta llegar a Ourense, a pesar de que empezó a lloviznar suavemente.

Día9

Esta mañana amaneció fresca, con una ligera niebla en las primeras horas. Salí alrededor de las 8:00 a.m. y, hasta los 10 o 12 km, Carmen no encontró ningún bar abierto donde pudiéramos desayunar. Después de desayunar, comencé la subida al primer puerto, el Padornelo, el cual logré ascender bastante bien y trabajarlo. Luego llegué al Alto do Cañizo, que era más pequeño pero me costó más esfuerzo. Sin embargo, al final lo superé satisfactoriamente, con las piernas descansadas después de los 64 km recorridos hoy y listas para afrontar los 104 km de mañana.

El albergue en que nos alojamos en A Gudiña está totalmente adaptado a mis necesidades. Está en un lugar con unas preciosas vistas y su hospitalera Ilda es una persona con gran calidad humana que disfruta atendiendo a los peregrinos y lo transmite con gran amabilidad y entusiasmo.

Quiero expresar mi agradecimiento a todos por su apoyo, especialmente al Club de Atletismo de Hinojosa y a su presidente y amigo, David. Su respaldo ha sido invaluable a lo largo de mi viaje.

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