Día9
Esta mañana amaneció fresca, con una ligera niebla en las primeras horas. Salí alrededor de las 8:00 a.m. y, hasta los 10 o 12 km, Carmen no encontró ningún bar abierto donde pudiéramos desayunar. Después de desayunar, comencé la subida al primer puerto, el Padornelo, el cual logré ascender bastante bien y trabajarlo. Luego llegué al Alto do Cañizo, que era más pequeño pero me costó más esfuerzo. Sin embargo, al final lo superé satisfactoriamente, con las piernas descansadas después de los 64 km recorridos hoy y listas para afrontar los 104 km de mañana.
El albergue en que nos alojamos en A Gudiña está totalmente adaptado a mis necesidades. Está en un lugar con unas preciosas vistas y su hospitalera Ilda es una persona con gran calidad humana que disfruta atendiendo a los peregrinos y lo transmite con gran amabilidad y entusiasmo.
Quiero expresar mi agradecimiento a todos por su apoyo, especialmente al Club de Atletismo de Hinojosa y a su presidente y amigo, David. Su respaldo ha sido invaluable a lo largo de mi viaje.