La ataxia es un trastorno motor que se caracteriza por una falta de coordinación en la realización de movimientos voluntarios que altera su velocidad y precisión. Esta falta de coordinación afecta a la marcha, a las extremidades y al habla.
El diagnóstico de ataxia es siempre clínico y se basa en el análisis de los síntomas y signos que presenta el paciente.
La exploración neurológica deberá ser minuciosa y centrada en la exploración de los movimientos oculares, la coordinación de movimientos y de la marcha.
SÍNTOMAS
Los síntomas afectan principalmente a la coordinación de los movimientos voluntarios. Los más característicos son:
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Inestabilidad al caminar, que provoca generalmente un aumento de la base de apoyo durante la marcha. En casos avanzados la inestabilidad puede afectar al troco y produce dificultad para permanecer sentado.
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Incoordinación de los movimientos voluntarios en brazos y piernas, lo que produce dificultad para la realización de movimientos de precisión y en muchos casos existe también temblor.
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Alteración de habla con dificultad para la articulación y el control del volumen de la voz, del tono y de la respiración.
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Alteración de los movimientos de los ojos que puede producir visión doble (diplopía) o sensación de movimientos de los objetos (nistagmus).